Como podemos ver en la cara de Wilkinsson una grata sorpresa le deparó aquel lance sobre el troco del arbol donde estaba desarroyando su acción de pesca.
Instantes mas tarde otra picada es recibida por nuestros señuelos deparandonos otra captura más.

Era un toma y daca, una trás otra se iban sucediendo las picadas, tan seguidas que noo saliamos de nuestro asombro.
Debido a que las piezas que ibamos recogiendo no alcanzaban la del mas grande decidimos movernos de sitio, hacia otros arboles sumergidos que llegabamos a ver más adelante.
Una vez situados comenzamos a atacar la zona relaizando de nuevo sucesivos lanzamientos de nuestras spinner hacia los troncos sumergidos, y se vuelven a repetir las picadas, increible el resultado que nuestras spinner nos estaban dando aquella mañana.
El día parecia que iba a la par con nuestras captuas, segun ibamos avanzando el sol se dejaba ver más, y nosotros no parabamos de pecar uno y otro, y otro, parecia que eran gotas de agua en una tormenta.
De pronto veo

como a mi compañero se le cambia la cara, tenia un gesto de puro asombro agarrando la caña como si algo se la estiviese arrebatando de las manos, y la verdad es que viendo como se curbaba hacia el fondo no era de estrañar.
Ahi estabamos otra vez viendo como se desarrollaba la batalla con aquel Bass, fuertes tirones hacia abajo uno tras otro, nos decian que era otro Bass esta vez más grande y efectivamente así era otro tochito de 2,4kg.
Como podemos ver en esta

fotografía un dia perfecto y nunca mejor dicho por cantidad y por la calidad de las piezas capturadas.
Transcurrida la mañana y despues de hacer balance, nos dirigimos hacia la orilla para empezar a recoger con una gran satisfacción en el cuerpo trás haber cumplido nuestro principal objetivo, que no era otro que el de pasar un gran día de pesca.