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| SORPRESAS DEL CIJARA |
Son las 21:00 del viernes y el sábado no pinta nada bien, según las diferentes fuentes meteorológicas que suelo consultar, todas me lo pintan bastante mal, un 99% de probabilidad de precipitaciones con unas temperaturas que rondaban los 20 grados, y un viento de 18km/hra. , no daban muchas opciones que vaya a ser un buen día.
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Aun así decidí preparar el equipo, los vinilos, la chatarra de costumbre que suelo llevar,( unos lucky’s, y unas spinners) los anzuelos no muy grandes debido a la época en la que estamos y
el traje de Gore-Tex, algo indispensable para las épocas de lluvia, como es el mes de Mayo.
Debido a que no esperaba un gran día decidí no madrugar mucho y levantarme a las 7 de la mañana.
Cogí dirección al embalse de Cijara a una zona que yo llamo el desfiladero, para mí es un sitio bastante bueno, debido a que me ha deparado muy buenos momentos y bastantes ejemplares de Black Bass, sabía que el embalse de Cijara no estaba pasando por un gran momento debido a la gran bajada de nivel que sufre este año, la verdad es que daba bastante pena verlo con tan poco agua, según me iba acercando a la zona a pescar, iba pasando por reculas donde el año pasado había pasado muy buenos momentos y este año el agua quedaba a unos 200 metros aproximadamente, tantos y tan buenos recuerdos de un año al otro se ven frustrados por la falta de agua que estamos sufriendo en nuestro país durante esta temporada.
Tras unos kilómetros rodeando el embalse, llegamos a la zona del desfiladero, sorprendentemente no está lloviendo, hay nubes que amenazan lluvia, pero parece que nos dejaran disfrutar un poco de la pesca del Black Bass, a primera hora del día hay un poco de aire y decido empezar pascando con las spinnerbaits de la marca Boyaah las cuales con mis preferidas, sé que quizás no sean las mejores pero como yo digo para gustos se hicieron los colores.
Tras ver que las orillas están llenas bancos de alburnos, decido cambiar la spinner por un paseante, confiando que algún buen ejemplar de Bass o de Lucio pudiera darme alguna alegría, al ver que los alburnos estaban en superficie. Tras ver que estos se movían con total tranquilidad comprendí que no temían ser atacados lo cual me dejaba bien claro que había que cambiar de señuelo. Tras ver que los alburnos navegaban a sus anchas esquivando de vez en cuando los ataques de los barbos comizos, comprendí que era un día de vinilos, día nublado agua bastante clara, fondo de cenagoso era el momento de usar una técnica que mi gran amigo Roberto me había enseñado tiempo atrás, el sistema carolina parecía que iba a ser el montaje más apropiado. 
Recorriendo la orilla en busca de algún buen ejemplar localizo un par de ejemplares navegando en paralelo a la orilla, no parecen estar muy activos pero aún así realizo mi lance, pasándome de largo dos o tres metros, al caer el vinilo en el agua veo como los dos ejemplares de Black Bass se giran bruscamente haciendo un gran remolino en el agua, se quedan mirando atentamente a mi señuelo, inmóviles, esperando al mas mínimo movimiento por mi parte para evadirse del señuelo, debido a que estaba pescando a pez visto, me quedé inmóvil, esperando, al acecho ese tirón del sedal, ese tintinneo de la línea, ¿quien tendría más paciencia?, veo como unos de los dos ejemplares baja hacia lo más profundo mientras el otro observa el señuelo a medias aguas, de pronto, el hilo empieza a correr, casi instantáneamente ejerzo un contundente cachete para clavar la pieza y asegurarla, automáticamente este ejemplar se dirige hacia la superficie para saltar intentando soltarse del anzuelo, bajo mi caña intentando no perder la pieza, pero el animal tira incesante del sedal, siento como se arquea mi caña y como mi steez libera hilo según va tirando hacia abajo el pez, sé que no se va a escapar y que está bien clavado, en uno de los saltos observé que el anzuelo estaba atravesando su labio superior lo cual me daba un poco de tranquilidad, tras unos minutos de lucha, el pez cansado se rinde y empiezo a verlo, es un black bass de mediana talla con un peso en bascula de 1,6 Kg tras su pesaje y su habitual foto es liberado al agua, confiando que siga dando estos grandes momentos de pesca.
Ya habíamos empezado un día que esperando ser malo, por momentos se iba tornando bastante bueno. La captura de esta pieza me había alegrado el día y animado a continuar aun mas atento a todo lo que me rodeaba, sigo recorriendo la orilla separado de ella unos 10 metros aproximadamente, algo que suelo hacer al pescar de orilla para que el Black Blass no se percate de mi presencia.
No tardo mucho en volver a localizar otro ejemplar, el tamaño no es muy grande pero me da la impresión que me puede hacer pasar unos muy buenos instantes, realizo mi presentación del señuelo con mucha precisión, y este se lanza hacia él como un relámpago, vuelvo a ejercitar un contundente cachete para afianzarlo al otro lado de la línea, esta vez el ejemplar empieza a tirar hacia abajo con gran contundencia, empiezo a soltar el freno de mi carrete dandole cada vez mas hilo, veo como va soltando hilo cada vez más rápido lo cual me obriga a recoger con mas cautela para no perder la pieza, tras unos instantes de batalla, el animal se deja ver, es algo mas pequeño que el anterior, tan solo peraba 1,2 Kg y esto me empieza a hacer sospechar que el embalse de Cijara tenía alguna sorpresa para mi este día. Trás liberarlo a su medio prosigo con mi ruta en paralelo a la orilla, consigo pasar por el lado más compricado y abrupto del desfiladero, y empiezo a realizar lances en busca de otra picada.
Sabia que en esta zona no solia pescar mucha gente lo cual me decia que los peces estaban muy poco reacios a los señuelos.
Esta ves localizo tres ejemplares nadando en paralelo a la orilla a unos cuatro metros de ella, van despacio, con mucha cautela realizo mi primer lance, esta vez me quedo corto, lo cual alerta a los Black Bass que pretendo capturar, sé que de los tres solo uno de ellos será el que me pueda dar la alegría de sacarlo del agua, porque pescando con vinilo solo tengo una posibilidad, una vez clavado el primero los demás saldran rapidamente de la zona, viendo que no se han asustado, recojo cuidadosamente el sedal, y rápidamente realizo un lance pasado unos seis metros por delante, están bastante reacios a picar, pero aun asi, espero pacientemente el movimiento de mi línea, veo que dos ejemplares se detienen profundizando lentamente hacia mi señuelo, uno de ellos lo ve y decide proseguir su camino, mientras el otro sigue atento, sin perder ni un instante se decide a abordar el engaño, veo como abre sus mandibulas y engulle mi señuelo, espero y.... doy un tirón seco para clavarle seguidamente, se sacude bruscamente lo cual alerta a sus compañeros y hace que se vayan a las profundidades, mientras yo intento que no se me escape este ejemplar, el cual sigue tirando con fuerza hacia unas rocas, intentandose liberar del anzuelo. Tras unos minutos de lucha consigo izarlo a la superficie, otro ejemplar mas podia tener en mis manos, algo similar al anterior pero de gran belleza.
Tras realizar la foto de rigor, esta ves junto a mi equipo de pesca le dejo en libertad a su vez que en mi interior le agradezco el buen momento que me ha hecho pasar.
Sin mas prosigo la marcha sorteando los obstaculos del camino como farayomes de piedra, placar de gran inclinación y algun que otro tropiezo sin importancia, de los cuales me llevo algún recuerdo entre risas y sustos.
Mientras me voy adentrando en la parte interior del desfiladero, voy pensando en mi gran amigo y compañero Roberto, Wilkinsson para los amigos, esta vez no me ha acompañado debido a que pensó que sería una mal dia de pesca y que como el suele decir, mejor en casa con un boll de palomitas, pero esta vez querido amigo te habias equivocado. Este mítico embalse me estaba dando sorpresa tras sorpresa.
Sin mas dilación voy observando las puntas de piedras, laspequeñas casi minús culas zonas donde podrian estar apostados nuestros amigos los Black Bass, sin apenas percatarme de la presencia de otro ejemplar realizo otro lance ajustado a una punta de piedras, nada mas caer el vinilo, observo como un remolino aparece justo a un par de metros, pensaba que le habia asustado y habia perdido la oportunidad, pero estaba equivocado, ese remolino no era otro si no que el causado por un Bass en pleno arranque hacia su presa, noto como el vinilo se empieza a desplazar hacia un lado, era otra picada, ahi estaba después de darle el típico cahceche, salta a la superficie como un proyectil, intentando desacerse del anzuelo que tenia en sus fauces, tras una rapida recogida lo alzo sobre mis ojos, es algo más pequeño pero me llena de satisfacción el ver que sigue habiendo dias buenos como el e hoy.
Ya va llegando el fin dela jornada son cerca de las dos de la tarde pero aun no estaba todo hecho, el cielo empezaba a tornarse muy oscuro, algo me decia que iba a empezar a llover, pero aún así vuelvo a localizar otro ejemplar, parece más grande que los demás, pero estaba demasiado a la vista, sigilosamente intento ocultarme tras las rocas, para que no se percate de mi presencia, realizo mi primer lance apenas sin poder verle, por encima de las rocas, arriesgandome a que en la lucha pueda rozar el sedal con las rocas y partirlo, veo que no se ha percatado de mi presencia locual me tranquiliza,pero tampoco presta atención a mi señuelo, tras numerosos lances logro llar su atención, esta vez si estaba decidido, se hacerca el vinilo lo mira, lo rodea muy atento a él, veo como lo está tanteando, mientras estoy apostado tras las rocas, consigo ver como sin ningún remilgo se lo introduce en la boca, segundos después vuelvo a realizar un energico cahcete, mientras me incorporo para intentar librar las rocas que tengo delante de mi, al verme y sentir el pinchazo del anzuelo sale disparado hacia las piedras, mientra, me voy acercando rapidamente recuperando la línea que va quedando libre, forcejeando con la tensión que va cogiendo la línea, y la elasticidad de mi caña logro hacerle cambiar de dirección hacia la parte profunda del embalse, locual me deja mas margen de tranquilidad, al no temer que se pueda dañar el sedal y saber que esta vez no se iba a poder escapar, después de unos minutos de forcejeo consigo traerle hacia mi, ya está cansado lo cual noto al ver como viene rendido hacia la orilla, es un buen pez, no era un pez de record, pero si era un buen ejmplar.
En la fotografía de la derecha podemos observar la talla de este ejemplar que tras su debido pesaje, medición y obsevación fue devuelto al agua, se vé que este va a ser un buen año para este embalse, los peces estan sanos, con una librea bastante bonita, y muy energicos, lo cual me hace pensar que este año habrá que hacer alguna otra visita en esta zona.
Despues de poner en libertad este último ejemplar, empieza a chispear, lo cual me recuerda el largo camino a recorrer hasta el coche, y lo abrupto y escarpado que es, pensando en las placas de roca que debo atravesar y en la inclinación de las mismas, voy apresurandome en mi vuelta de retorno, poniendo especial atención en las zonas de piedras, pues estas una vez que se mojan son bastante resbaladizas y ya por hoy van suficientes sobresaltos.
En resumen una observación, cuando el día pinte malo, cuando el tiempo esté inestable, no dejes de visitar los embalses pues te pueden deparar sorpresas como las que yo me he llevado hoy y muy buenos momentos de pesca. |
Texto: Ernesto Mosqueda
Fotos: Soltando Hilo Team
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